Hotel y Casa Rural

Una casa rural para compartir, llena de encanto, rodeada de olivos, cerezos y huerto, donde poder disfrutar de la naturaleza y que cuenta con unas vistas espectaculares. Tras la reforma, la casa dispone de cuatro habitaciones dobles con baño y vistas a la montaña, de una zona común con cocina, salón comedor con una acogedora chimenea y una terraza amplia con barbacoa para disfrutar en compañía. La casa pretende recrear un ambiente rural típico de mediados del siglo XIX.


Para ello han recuperado objetos tradicionales de las familias campesinas como “canterers”, orzas y tinajas para contener alimentos y adobar aceituna. En esta casa rural hay una pequeña muestra de lo que supuso la alfarería de Petrer, una actividad artesanal que se desarrolló en esta población (1655-1970) y que sirvió para que el pueblo fuera conocido y reconocido a nivel nacional por su producción cerámica, principalmente de recipientes destinados a contener y transportar agua. En el ambiente íntimamente ligado al modo de vida rural, que se recrea en la casa, tienen también una importancia especial las caballerías y carros usados para labrar y para el transporte.